En un sector tan profesionalizado y exigente como el hortofrutícola almeriense, la unión ha sido siempre una necesidad estratégica. Desde 1977, COEXPHAL ha representado ese lugar de encuentro y decisión donde las Organizaciones de Productores de Frutas y Hortalizas han construido, mano a mano, un modelo de éxito y proyección internacional.
COEXPHAL ha sido el aliado en cada transformación del sector. Ha facilitado el desarrollo profesional, ha defendido los intereses de nuestros productores y ha impulsado la innovación y la sostenibilidad como señas de identidad. Hoy, nuestra provincia es un referente europeo, y esa fuerza colectiva se debe, en gran parte, a la visión compartida que COEXPHAL ha sabido tejer.
El asociacionismo que representa COEXPHAL no es una fórmula administrativa. Es una cultura de colaboración, de visión colectiva, de orgullo territorial. Es la convicción de que juntos somos más fuertes, más influyentes y más capaces de afrontar los desafíos globales: desde la competencia desleal hasta el cambio climático, desde la volatilidad de los mercados hasta la evolución del consumo.
COEXPHAL es, además, un caso único en España y en Europa. Por su representatividad, por su capacidad técnica, por su compromiso con el productor y por su vocación de futuro. Porque en Almería, la unión no solo hace la fuerza: hace historia.
Y esa historia debe seguir escribiéndose. El ejemplo del sector hortofrutícola y de COEXPHAL nos invita a pensar en grande, a extender esa cultura de unidad a otros ámbitos de la sociedad civil almeriense. Porque solo desde la cooperación, el diálogo y el compromiso compartido podremos afrontar los retos que nos esperan y construir un modelo de desarrollo socioeconómico que esté a la altura del talento, la energía y la ambición de esta tierra.